Mandanga de la Buena

Como si Nic Cage fuese el director de Cahiers du Cinema.

Crítica — Man of Steel

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Creo que no soy el único que piensa que los aficionados a los comics estamos viviendo una especie de Edad Dorada de las adaptaciones a la gran pantalla. Ahora no es de extrañar que cada verano haya en la cartelera un film protagonizado por uno o varios tipos embutidos en mallas. ¿Están sobreexplotando la fórmula? Por supuesto, pero el simple hecho de ver a mis personajes de comic preferidos cobrar vida lo compensa. El hombre de acero ha resultado ser una efectiva, emocionante y espectacular muestra de fuerza de Zack Snyder, un director al que siempre he admirado, porque hace las películas que a mí me gustaría hacer, pero está de sobra demostrado que necesita de supervisión para que el producto no se le vaya de las manos. Es por ello que vemos el nombre de Christopher Nolan como productor y a David S. Goyer como guionista, quienes ya aportaron su granito de arena en la notable Batman Begins.

El hombre de acero nos plantea un lavado de cara total y absoluto del que durante muchos años ha sido considerado el rey de los superhéroes. Mantiene sus poderes y su carácter, su relación con los demás personajes conocidos y su incansable labor por hacer el bien, y también se lleva por delante muchas otras cosas que lo hacían icónico, pero que realmente lo desfasaban y han podido causar que sea un superhéroe menos respetado de lo que pueda merecer. Cuesta creer que un tipo tan poderoso se dedique a hacer el bien, porque como se suele decir: el poder corrompe. Por ello El hombre de acero se embarca en la peligrosa misión de hacernos comprender las motivaciones de Kal-El a la hora de decidirse a hacer el bien y ayudar a los humanos, como muy bien se consiguió en el origen de El señor de la noche. Y así es como se debe de ver esta nueva visión de Superman, como un Kal-El en prácticas para ser el salvador del mundo, perdiendo parte del glamour y pureza que siempre le ha caracterizado, especialmente en los últimos 40 minutos, donde somos testigos de un Superman fuerte y rápido que despliega todo su arsenal para detener la invasión del General Zod y sus secuaces, donde Snyder apuesta por una acción basada en un concepto muy sencillo de entender pero difícil de ejecutar: Superman existe y estamos ahí para grabarlo. De esta manera los planos de vuelo, golpes, etc. vienen acompañados de barridos, zooms y temblores que aportan un dinamismo poco habitual en el género superheroico, pero que aun debe ser pulido.

Por desgracia no estamos ante la mejor película de superhéroes, pero no es ni mucho menos el despropósito del que muchos hablan. El hombre de acero es una película ambiciosa y con las ideas claras que nos regala momentos memorables, como es el caso del primer vuelo de Superman, el enfrentamiento con Faora o el prólogo de Krypton. El hombre de acero deja con ganas de ver más en su secuela, esperemos que con la encarnación de Lex Luthor definitiva.

Thadeos—

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About Imanol de Frutos

Editor audiovisual de profesión, cinéfilo de vocación. De pequeño quería ser superhéroe, ahora me conformo con escribir sobre ellos.

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This entry was posted on July 9, 2013 by in Crítica and tagged , , , , , , , .
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