Mandanga de la Buena

Como si Nic Cage fuese el director de Cahiers du Cinema.

‘Before Sunrise’, ‘Before Sunset’ y ‘Before Midnight’: Los tres actos de toda relación romántica.

BeforeTrilogy
La crítica cinematográfica, como género literario, posee una naturaleza autobiográfica más que evidente. Lo que podamos escribir sobre un filme y cómo éste nos afecta está estrictamente condicionado por toda la serie de circunstancias que nos rodean en el momento de enfrentarnos a él. De este modo, una reseña a una película no deja de ser un pedazo de nuestra vida; una serie de párrafos que no sólo describen una obra cinematográfica, sino nuestra experiencia vital y, particularmente, emocional.

¿Por qué iniciar un texto sobre la trilogía Before… de Richard Linklater hablando de la naturaleza de la crítica? Sencillamente porque, en mi caso, el descubrimiento de estas cintas ha llegado en un momento óptimo para disfrutarlas y, de haber sido meses antes, no hubiesen cuajado de una manera tan sólida, ya que su estilo y narrativa no son, ni mucho menos, los estándares que puedan observarse en mi videoteca de cabecera. Crecemos, experimentamos cosas nuevas y esto, afortunadamente, nos vuelve receptivos a nuevos contenidos e historias que, de otro modo, rechazaríamos —por desgracia— inconscientemente.

Centrándonos en el tema principal del artículo, hay que hacer mención al hecho de que la estructura básica del guión cinematográfico —o de cualquier medio que pretenda contar una historia— puede ser extrapolada fácilmente a una relación interpersonal. Posee un planteamiento, un desarrollo y —desgraciada e inevitablemente— un desenlace. Tres pasos bien diferenciados que se repetirán en cada nueva relación y que, como veremos a continuación, quedan perfectamente representados en cada una de las películas de la trilogía compuesta por Before Sunrise, Before Sunset Before Midnight, de Richard Linklater.

Sunrise

Before Sunrise (Las mariposas en el estómago)

Seas el individuo más romántico del mundo, el más pasional o el más racional; seas el tipo de persona que seas, seguramente habrás soñado con vivir una situación como la que Jesse y Celine experimentan en ese tren en medio de Europa y en sus posteriores paseos por las calles de Viena. De hecho, si me preguntasen cómo sería el inicio perfecto para una relación en este preciso instante, no dudaría en utilizar como ejemplo los noventa minutos de Before Sunrise.

La primera entrega de la saga Before… equivale a esa sensación de “corazón saliéndose por la boca” que sientes al principio de cualquier acercamiento romántico. Y el gran acierto que posee el filme es su capacidad de crear una experiencia orgánica, natural y creíble de algo proyectado de manera fallida y exagerada mil y una veces sobre una pantalla de cine. Linklater huye de efectismos, dramas desmedidos y frases de seducción rimbombantes —por no decir ridículas— a las que nos tienen acostumbrados los dramas románticos.

Aquí sólo tenemos a un chico y una chica normales conociéndose, paseando durante horas, perdiendo la noción del tiempo, hablando de banalidades y de temas que ellos consideran importantes, tal y como tú harías. Comparten gustos, conocimientos y sensaciones como cualquier ser humano que pueda estar leyendo estas líneas ha hecho en algún momento de su vida. Es complicado no entrar en el juego que propone Before Sunrise y sentir que tu podrías ser un Jesse o una Celine cualquiera. Porque esta pareja también muestra esa timidez a la hora de mirarse, y tiene la inseguridad al pensar “¿ella/él también querrá besarme?” que tu ya has experimentado una y mil veces. Y esto, traspasa la pantalla y se mete dentro de ti, haciendo prácticamente imposible que, cuando termina la película, esboces una sonrisa de bobalicón rememorando esa sensación de “mariposas en el estómago” que todos percibimos durante nuestros “primeros actos”, y deseando que vuelva a repetirse en algún momento, más pronto que tarde a ser posible.

Sunset

Before Sunset (El salto al vacío)

Los años pasan, crecemos, las cabezas empiezan a dejar de lado la ebullición post-adolescente para abrir paso a nuevas responsabilidades y deberes como adultos. Siguiendo las mismas pautas de esta evolución emocional, la segunda entrega del terceto de Linklater, Before Sunset, supone un descenso a un plano más terrenal que el cuento de hadas que Jesse y Celine vivieron diez años atrás.
Ahora ambos están en unos tempranos treinta años, y deben supeditar sus preferencias personales a sus trabajos, aspiraciones profesionales y responsabilidades como cabezas de familia primerizos.

El panorama no es muy alentador, y el miedo a oxidarse y estar condenado a una espiral de conformismo por el resto de nuestras vidas debido a decisiones pasadas mal tomadas es respirable en el ambiente del filme. Por suerte, esto es cine, y aún quedan unos cuantos polvos mágicos que repartir para que que la chispa con la que Before Sunrise hizo funcionar nuestros corazones, vuelva a aparecer en esta secuela contra todo pronóstico.

El concepto del reencuentro cuasi-imposible con la forma de una segunda oportunidad que no volverá a repetirse jamás, es el pilar sobre el que se sostiene la magia de Before Sunset. Sin esto, la cinta sería un tortuoso camino por París de la mano de la que sería una pareja perfecta si no fuese por la mella que ha hecho el paso de los años en sus vidas y, por ende, en su relación. De este modo, pese al tono melancólico y con el oportuno ocaso como fecha de caducidad para este amor aparentemente ya imposible, es muy complicado no ilusionarse teniendo en todo momento un “y si…” rondando nuestras cabezas, porque opciones para reescribir nuestras historias así, no se dan todos los días.

Así pues, donde Before Sunrise suponía esa primera etapa de una relación romántica con las mariposas en el estómago, las sonrisas involuntarias y las largas respiraciones profundas, Before Sunset representa el segundo paso a tomar; la decisión de dar, o no, el gran “salto al vacío”; de tirar todo por la ventana y lanzarnos a la piscina sin saber si quiera si esta tendrá agua o, por el contrario, nuestros huesos darán con el duro cemento.

Midnight

Before Midnight (La inevitable llegada del redoble final)

Todo lo que tiene un principio, tiene un final. Un trozo de cuerda, una historia, un periodo vacacional… Por desgracia, las relaciones personales no se eximen de esta sentencia, y este es el leit motiv argumental que rodea al desenlace de la saga Before. Da igual que la relación dure dos meses, dos años o dos décadas; todas y cada una de ellas, independientemente de su duración, están avocadas a un final, ya sea por circunstancias más ligadas a lo emocional o, tristemente —o felizmente, según cómo se mire— por circunstancias naturales como puede ser la muerte en la vejez.

El arranque de Before Midnight nos sitúa en un paraje y situación idílicos diez años después de lo acontecido en Before Sunset. Jesse y Celine dieron el gran salto al vacío y parece que les ha funcionado. Siguen madurando juntos, ahora acompañados de sus dos hijas, y el espectacular entorno mediterráneo que ofrece Grecia sirve de escenario a la más oscura y desgarradora —esto depende mucho de la perspectiva del espectador tras interpretar el final abierto que ofrece el filme— historia de (des)amor que se ha podido ver últimamente en pantalla.

Este efecto tan sumamente doloroso viene de la mano, irónicamente, del mismo recurso que Linklater empleó para enamorarnos y hacernos soñar en las dos primeras películas de la trilogía: la naturalidad.
Las discusiones y los conflictos entre la pareja aparecen de forma lógica y corriente; como si hasta la historia de amor más perfecta del mundo estuviese condenada a un final abrupto y dramático, en el que al menos una de las dos partes saldrá herida.

Before Midnight podría etiquetarse como un “drama romántico crepuscular”. Entre la ligereza de su tono durante los primeros compases del filme, pueden intuirse retazos de lo que se avecinará en un futuro; pequeños alfileres clavándose en nuestro hemisferio emocional que, conforme avance la trama se convertirán en puñaladas directas al corazón al hacernos ver que hasta las relaciones como las de Jesse y Celine están predestinadas a finalizar amargamente, en mayor o menor medida.

Dicho todo esto, no hay que tomarse al pie de la letra todo lo que he ido vomitando en estas líneas; como he dicho al principio del texto, cada individuo se enfrenta a una obra cinematográfica de manera diferente en base a su situación personal y a su contexto emocional a la hora de hacerlo. En este caso, la trilogía de Richard Linklater me ha sugerido todo lo explicado, y sería muy de mi agrado que haya alguien más perdido entre blogs y redes sociales que compartiese mi perspectiva. Si esto no es así, no pasa nada; probablemente vuelva a ver las mismas películas dentro de unos años y escribiré otro artículo con un contenido radicalmente diferente.

Como las relaciones fallidas, son cosas que pasan.

—Meccus—

Advertisements

About Meccus

27. Ex-gordo. Veo Películas. Escribo películas. Hago películas. También escribo sobre películas.

3 comments on “‘Before Sunrise’, ‘Before Sunset’ y ‘Before Midnight’: Los tres actos de toda relación romántica.

  1. Nataly Santana
    June 21, 2014

    La relación de Jesse y Céline no termina siendo fallida. El final muestra esa esperanza de que “aún se puede”. Todas las relaciones tienen problemas de los cuales es más fácil salir corriendo, pero, el punto es seguir luchando. Por ésta opción optaron Céline y Jesse.

    • Meccus
      June 21, 2014

      Bueno… Es un modo de verlo. Yo continúo con mi postura pesimista.

  2. Francis
    August 18, 2015

    Meccus.estoy totalmente de acuerdo contigo: “Cada individuo se enfrenta a una obra cinematográfica de manera diferente en base a su situación personal y a su contexto emocional a la hora de hacerlo”

    Vicktor Frankl, dijo que “elegir qué actitud tomar ante las circunstancias que la vida nos presente, es una actitud personal” Por consiguiente, cada persona puede tener una diferente perspectiva de lo que se atravieza en su camino. Nataly elige la esperanza de un futuro mejor, yo estoy de acuerdo en su propuesta.

    Tienes una gran capacidad analítica, un estilo profesional y a su vez grato de narrativa, fue una delicia leerte. Espero que esa postura pesimista de la que hablas sea cambiada por fe (La fe – Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Hebreos 11:1) Y muy pronto tomes la decision de vivir sembrando para un mañana mejor;

    “Concéntrate en este día, porque el ayer es un sueño y el mañana sólo una visión; pero el hoy bien vivido hace del ayer un sueño de dicha y del mañana una visión de esperanza”

    Dios te bendiga Meccus, te mando un fuerte abrazo

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: